lunes, 14 de abril de 2014

UNIDAD 1: Elementos que intervienen en la comunicacion.

Leer detenidamente el siguiente texto para desarrollar consultas y ampliar el tema en clases.-

Elementos que intervienen en la Comunicación
Ya enunciamos anteriormente que los cuatro componentes básicos de la Comunicación son: el emisor, el mensaje, el canal y el receptor; por cuanto se considera conveniente conocer las características de cada uno de ellos:
El emisor: es aquel que inicia la comunicación; puede ser una persona o un grupo de personas que elaboran y envían un mensaje. En principio selecciona los signos, señas o símbolos adecuados y a la postre utilizara el canal idóneo para hacer llegar un mensaje al receptor para obtener la respuesta correspondiente.
Es importante saber que el emisor le da un sello propio a su mensaje, si tomamos en cuenta que este posee su propia personalidad con todas sus implicaciones, tales como la cultura que posee o la posición social que ocupa dentro de un sistema social, por mencionar algunas.
El emisor deberá reunir una serie de habilidades comunicativas que le permitan codificar el mensaje en forma adecuada, de tal manera que se pueda hacer entender fácilmente. Las habilidades fundamentales que el emisor debe reunir consisten en hablar correctamente, utilizar los signos, señales o símbolos propios del mensaje, así como pensar y reflexionar sobre lo que desea expresar.
Por otro lado, pensar y reflexionar antes de emitir un mensaje nos permite expresar adecuadamente lo que deseamos, de tal manera que esto nos permita utilizar el lenguaje adecuado en el momento oportuno y adoptar una actitud conveniente.
Así, la capacidad de pensar nos permitirá manipular y llevar a cabo las siguientes operaciones básicas de la comunicación: seleccionar, abstraer, intercomunicar, almacenar o memorizar, subdividir, recordar, recombinar, reconocer, sintetizar, cuestionar y aplicar los materiales de información que poseemos.
Una vez que el emisor ha pensado lo que va a decir, conviene que reflexione para analizar sus operaciones y principios y poder así decidir si toma una nueva determinación.
Respecto al nivel de conocimientos, es importante señalar que un emisor no puede comunicar lo que desconoce o no domina; por lo contrario, una superespecializacion del conocimiento y la erudición que no se emplean en forma en forma adecuada bloquean la comunicación. Para que haya una buena comunicación es imprescindible que el emisor  se sitúe al nivel de conocimientos del receptor, de tal forma que su mensaje sea comprensible.
El mensaje: es la información total que el emisor ha codificado, para ser transmitida por medio del habla, gestos, escritura, pintura, movimientos corporales, señales de humo o banderas, etc. y que va a ser captada por el receptor.
Por la calidad de un mensaje podremos darnos cuenta de la educación, instrucción, inteligencia, sensibilidad, etc. de nuestro interlocutor.
Cuanto mas conscientes seamos de nuestra expresión oral, la haremos mas clara, mas útil, y por ende mas comprensible para los demás. Así llegaremos a logra el objetivo que se persigue al emitir mensajes y recibirlos, que es el logro de la comunicación, la interacción entre seres sociales.
El pensamiento de cada individuo se expresa por medio del lenguaje, este lo traduce, simplifica y precisa. Con esto se logra la expresión cabal y exacta de nuestras ideas, reflexiones, raciocinio, procesos mentales, emociones, etc.
Para afinar y concretar la capacidad de expresión oral o elocución, el vocabulario nos dará un apoyo invaluable, pues cuanto mas vocabulario conozcamos y manejemos seremos más eruditos y en consecuencia podremos traducir y verter en el mensaje un mayor número de ideas.
Consideramos tres factores del mensaje: código, contenido y tratamiento:
F El código: es un conjunto de símbolos que se estructuran de tal manera que proporcionen significado para el receptor y para que este  entienda la información es imprescindible que ambos hablen el mismo idioma, es decir que manejen el mismo código.
Es importante destacar que la comunicación humana necesita de manera definitiva de un código para concretarse. El hombre ha ideado múltiples códigos para comunicarse, como es el caso de los idiomas, el Código Morse, el Sistema Braile, la pintura, los semáforos, las matemáticas, etc. por ello si se selecciona adecuadamente el código, la comunicación será exitosa.
F El contenido del mensaje está integrado por el material seleccionado por el emisor para expresar su propósito. Suele ocurrir que por no tener claro lo que se pretende expresar, decimos una cosa por otra y como consecuencia se altera el orden de la comunicación.
F El tratamiento es el modo o forma de expresión del mensaje. Este factor implica varios criterios y decisiones por los que puede optar el emisor con relación al código y al contenido del mensaje. Esto permite que el mismo mensaje se pueda decir de diferentes formas. El tratamiento correspondiente propicia la efectividad de la comunicación.
Aun cuando un mensaje parezca muy sencillo, en realidad no es así, pues no solo sus signos tienen significado diferente para cada persona, sino que cuentan así mismo con dos clases diferentes de significados: el denotativo, es decir, el significado que aparece en los diccionarios y que, obviamente es común para todos aquellos que lo leen, y el connotativo, que se refiere al significado evaluativo o emocional que varía considerablemente entre los individuos de diferentes niveles, aun cuando hablen el mismo idioma ( una misma palabra puede tener un significado diferente para dos individuos de diferente nivel).
Por otra parte los mensajes tienen un significado superficial y otro latente; por ejemplo cuando se pregunta por la salud o el estado de una persona (“¿Como está José?”), no se hace tanto por tener interés real en la salud o el estado de esa persona, sino como una regla de cortesía. En este caso en particular, la relación social que une al emisor con el receptor tiene un significado superficial. Sin embargo puede suceder que el emisor tenga realmente interés en saber como está José, en cuyo caso la relación del emisor con el receptor es de carácter afectivo y, en consecuencia, tiene un significado latente. 
El canal: es el vehículo por medio del cual se transmite, recibe o difunde  el  mensaje. Tomando en consideración la estructura formal de los canales, podemos clasificarlos en naturales y artificiales.
Los canales naturales son los que el hombre posee de una manera innata, y con los que se relaciona con el exterior; es el caso de los cinco sentidos: vista, gusto, tacto, oído y olfato.
Los canales artificiales, también denominados medios, son los que el hombre ha creado para transportar los mensajes a través del tiempo y del espacio. Estos aparatos o mecanismos se ponen de manifiesto en el cine, la radio, la televisión, el teléfono, la fotografía, el telégrafo los altavoces, etc. y desde luego afectan de alguna manera a los niveles fisiológicos del receptor.
Antes de comunicarse el emisor debe elegir el canal o medio adecuado para hacer llegar su mensaje hasta el receptor, por ejemplo: si el transmisor necesita pronunciar un discurso, con toda seguridad utilizara el canal del habla; sin embargo si el auditorio es muy grande, la voz no será suficiente, por lo que será necesario amplificar la voz, de tal manera que el emisor pueda ser escuchado por todo el auditorio.
Por lo tanto el emisor, deberá decidir cuanto serán los canales necesarios que surtan efecto en los cinco sentidos del o los receptores y por cual medio se transportará el mensaje: escritura, radio, teléfono, fotografía, etc.
El receptor: es la persona o grupo de personas que recibe el mensaje del emisor. También se lo conoce con el nombre de: decodificador, descifrador, intérprete, perceptor, y destino; por su habilidad de recibir, decodificar e interpretar el propósito del mensaje.
Es importante advertir que aun cuando el receptor y los otros componentes del proceso de la comunicación se describen por separado, esto se hace por efecto de análisis; no obstante, en la práctica todos ellos están estrechamente vinculados e integran una totalidad, ya que lo que pudiera afectar a un componente del proceso indudablemente repercute en los demás.
El receptor; después de recibir el mensaje, analizarlo, comprenderlo, decodificarlo lo acepta o lo rechaza, convirtiéndose en emisor al codificar la respuesta.
Las habilidades del receptor consisten en saber escuchar, poder leer el mensaje y emplear la reflexión o el pensamiento para decodificar de manera adecuada el mensaje.
Las actitudes del receptor pueden afectar el mensaje en pro, en contra o en forma neutral, con una participación activa o pasiva, de lo que va a depender que el mensaje sea efectivo.
Puede suceder que el receptor no conozca el código o carezca de los antecedentes relativos al contenido del mensaje, o bien que sus conocimientos al respecto no sean  suficientes, en cuyo caso existe la posibilidad de que interprete de modo equivocado el mensaje.
Por otra parte, la clase social de la que proviene el receptor, sin duda afecta la forma en que éste interpreta el mensaje, si tomamos en cuenta sus creencias, costumbres, valores, hábitos, leyes,   normas, ingresos económicos, ideología política o religiosa.

Es significativo señalar que la comunicación existe siempre y cuando el receptor tenga la oportunidad de actuar en calidad de emisor, lo cual le permite afectar con su respuesta la conducta del emisor original; por esto la retroalimentación permite comprobar el grado de efectividad de la comunicación y se constituye, a su vez, en un valioso elemento para corregir los errores que el emisor haya cometido.

miércoles, 2 de abril de 2014

BIENVENIDOS A LOS ALUMNOS DE LA CÁTEDRA EXPRESIÓN ORAL Y ESCRITA


Comparto con Ustedes este espacio de encuentro, donde publicaré todo lo relacionado con la Cátedra: Apuntes, Trabajos Prácticos, consultas y materiales diversos....





Para empezar...les advierto que la próxima clase tomaré una evaluación de diagnóstico....a prepararse!!!

La profe.-